Postcards (1993/1994)

Cortometraje documental

La película es un retrato de la ciudad de Nueva York, una amalgama de imágenes y sonidos que la evocan.

La parte visual es una suerte de acumulación de imágenes, postales para recordar la ciudad que ha sido visitada. Una recreación de lo que se hacia antes en los viajes , se acumulaban postales y recuerdos. Ahora se hacen fotografías sin parar.

El audio se construye con sonidos que evocan la ciudad y al país en general, sonidos sacados de la iconografía fílmica creada por la maquinaria de los sueños. Esta recreación sonora es subjetiva, tanto que se incluyen referencias sonoras que nada tienen que ver con la ciudad.

Lo que sabemos o creemos saber sobre el lugar que visitamos.

Al contrario de las postales que son imágenes bellas y claras sobre los lugares que representan, en el vídeo se utilizan imagen imperfectas, accidentales o poco representativas del lugar.

El sonido no tiene una relación directa con la imagen, en todo momento aleatorio, en algunas ocasiones produce un relato alternativo a la cadencia visual.

El conjunto produce un extrañamiento primero entre imagen y sonido, segundo entre el retrato y el lugar que representa. Crea una subjetividad perceptiva que construye un relato personal de la ciudad.

Carátula para la cinta de vídeo

Poscards es una acumulación de detalles insignificantes, irrelevantes que configuran la experiencia vivida sobre su territorio.

Esta rarificación discursiva se ve potenciada por el sonido, siempre, extradiegético que se construye a través de referencias pasadas, las que se producen durante la experiencia y las que se producen durante el tiempo de la creación, de la añoranza.

Sinopsis

Imágenes de una ciudad hiperbolizada en la memorio o recuerdos colectivos. Música y voces hipercodificadas y mitificadas. Postales amalgamadas. Las postales que no han sido imprimidas nunca.

Esta es la primera de las películas el ciclo “Pentalogía de los recuerdos”